Documento sin título
Portada Reportaje Entrevista Editorial


Entrevista

Una vez soñó con ser Bombero

¿Cuándo se despertó en ti las ganas de ser bombero?

Quién de chico alguna vez no soñó con ser bombero y viajar colgado del carro de bomberos como veíamos en las peliculas, bueno yo fuí uno de esos tantos chicos, pero mi sueño no se cumplió hasta los 23 años en que un día como cualquier otro (pero diferente) pasaba por la puerta del cuartel de bomberos y al llegar a la esquina, di media vuelta y como quien no quiere la cosa ingresé y llené las solicitudes de incorporación , realicé los cursos correspondientes y bueno aqui estoy con ya 17 años de servicio.

¿En qué momento te sentiste impotente frente al fuego?

Impotente te podrías sentir si tenes que ingresar a un siniestro para salvar una vida y no lo podés hacer ya que las llamas te impiden el paso, o no contar con los elementos de extinción necesarios para sofocarlo (por suerte no me toco ninguno de estos casos). Actualmente en Bomberos se da mucha importancia al tema de capacitación tanto de Aspirantes a Bomberos como tambien a bomberos, suboficiales y oficiales, siempre hay cosas nuevas para aprender, nuevos métodos de extinción, nuevos métodos de primeros auxilios, y hay que estar en constante práctica para que cuando nos toque un incendio sepamos que hacer automáticamente y no dejar que el fuego nos amedrente.

Los Bomberos en el cuartel



Reportaje


Los Bomberos en su cuartel


la compañía sin lugar a duda es muy importante dentro de la ciudad, fue la primera en viña del mar. cuentan con una gran capacidad de implementos de calidad, entre ellos, uniformes de EE.UU. completamente bien eequipados.


Así empese a conversar con, Sebastián Páez, Teniente tercero de la Primera Compañía de Bomberos de Viña del Mar. El se mostró con mucho agrado, a veces un poco nervioso, era joven y estudiante, de esta forma llegamos rápidamente a él. Le conte que quería saber como era la vida de un Bombero dentro de un cuartel. Con una sonrisa en su rostro, señaló que era muy divertido, pero también arriesgado.

En un momento le pregunte, ¿tienen mujeres en ésta compañía?, su respuesta fue muy clara al decir que solo se permitían hombres, porque era una tradición.

Siempre se comportó muy amable y muy sonriente, eso me dio a entender que no le incomodaba, me comensé a relajar junto con él, poco a poco comenzó a reír. Luego de un rato de conversación me dijo si me gustaría conocer el cuartel, sin pensarlo, mi respuesta fue si.

Abordó una postura de guía, con sus manos tomadas y refregándolas, inició un recorrido, prácticamente por el que es su hogar. Es un lugar maravilloso, lleno de adornos de Bomberos, con reliquias y muy elegante. Una mesa de pool adornaba la sala de estar, la cual estaba llena de sillones, mesas de centro con ceniceros; muy parecido a un club de “Toby”. Nos enseñó una sala, la cual atendían a las autoridades que llegaban al cuartel, como por ejemplo: Alcaldesa, Diputados, senadores, Concejales, etc.

Pronto pasamos al bar, un lugar muy especial para ellos, donde comparten conversaciones, chistes, etc. Con amigos, familiares y por supuesto entre ellos mismos. El lugar estaba rodeado de sillones, mesas, sillas, un televisor música y por supuesto lo que no puede faltar en un bar alcohol. De este modo, entró en confianza e iniciamos una relación mas de amigos, así él bromeaba, reíamos y se convirtió en un ambiente muy relajado.

Cuando nos mostró los carros, su forma de explicar tuvo un cambio, estaba un poco mas serio, me contaba como tenían que correr cuando recibían un llamado de emergencia. Explicó que en un minuto o minuto y medio ellos debían estar dentro del carro con todos sus implementos listos para la acción (rió nuevamente). Orgulloso me llevó donde estaban los uniformes y me contó que eran los uniformes mas implementados de la región, venían de EE.UU., que por lo menos pesaban 20 kilos.

Cuando llegamos al segundo piso habían mas funcionarios, muy amables me saludaron. Estaban sentados frente a computadores, algunos en facebook y otros en el Messenger. Sebastián expresó que era la forma de trabajar en el cuartel y todos reímos, en ese momento tuvimos un apequeña charla con los demás, me contaron que eran alrededor de 60 Bomberos, también insistieron que los que tenían mas de diez años de antigüedad iban cuando querían y las veces que deseaban, que no era una obligación.

En el momento que más funcionarios se juntaban, era después de las siete de la tarde, después del trabajo, deben turnarse cada semana entre ellos para dormir en el cuartel.

En este blog

Las cosas que ocurren en la calle mientras tu haces tu vida